MANIPULACIONES Y APROPIACIONES DEL CASINO POR PAÍSES VECINOS DE CUBA

Estimado usuario, soy Diana Hernández González, quien agradecida de esta oportunidad, quiero asumir a título personal lo que Ud leerá en este apartado de “Manipulaciones…”. Le hago saber que esta información se la ofrecezco en honor a la VERDAD, con el respeto que Usted merece, sobre este tema se han emitido informaciones falsas que me siento en el deber de aclarar, porque, modestia a parte, los conocimientos que tengo son recibidos de mis mayores, vividos en Cuba, intercambiados en coincidencias con personas contemporáneas que han vivido fuera de Cuba como hace más de 21 años, ¡y claro!, algo de historia consultada a reconocidos especialistas cubanos. 

El “Son” Montuno, creado en La Habana por el gran maestro cubano Arsenio Rodríguez, sufrió cambio de nombre en Nueva York en contra de la voluntad de él y de todos los que lo hemos preservado y compartido. Los nombres de todas sus variantes y de los autores de temas que usaron para salir al mundo con creaciones cubanas, todos son omitidos, oportunismo materializado en Nueva York desde 1962, cuando el gobierno de Estados Unidos declaró el bloqueo político y financiero a Cuba (aún vigente). La comunidad puertorriqueña que era mayoría allí fue buscada para desplazar a los cubanos. Los gestores de los proyectos Fania (título tomado de un Afro – “Son” cubano), usaron todo de Cuba, menos los músicos, según ellos «porque todo lo cubano quedó prohibido tras dicho bloqueo», como si los yanquis no conocieran nuestra música. Nace así el mayor plagio en la historia de la música universal (ver referencia), fueron ellos quienes impusieron cambio de nombre también a nuestro baile más importante, sabiendo que su nombre es el baile del CASINO, porque así se los enseñaron nuestros marineros en su isla y nuestros compatriotas en todos los Estados Unidos. 

Vale aclarar que, aunque esa comunidad allí era mayoría (porque casi la mitad de la isla emigró desde principios de siglo), la segunda comunidad cubana más grande de Estados Unidos está en Nueva York. Allí nuestra gente siguió enseñando CASINO, incluidos algunos FUNDADORES. Se aclara esto, porque nos han llegado informaciones falsas de que no habían cubanos que enseñaran cómo se bailaba aquella cantidad de géneros y subgéneros (Afro – “Son”, Guaracha – “Son”, Bolero – “Son”, etc), al NO saber distinguirlos, judíos, anglos y latinos le llamaron ‘salsa’ desde los años 1940s, porque escuchaban esta palabra a músicos cubanos, que han viajado a América desde siempre, incluso siendo Cuba colonia de España y luego de la isla pasar por enmienda a EEUU (Junio de 1901). Reitero, los bailes populares y de salón cubanos quienes lo exportaron al Caribe, Estados Unidos, México, Venezuela, Argentina, Francia, y medio mundo fueron los mismos cubanos, exhibiéndolos en exitosas películas, TVs, cabarets, en pistas de bailes, en competencias deportivas (balleoom) ¡hasta en los podios de premiaciones deportivas, en los parques y calles! De todo eso le traeré testimonios y material demostrativo.

Dicho esto, le cuento con seguridad que ya desde finales de los años 1960s – inicios 1970s, en todos los países de América se bailaba algo similar al Casino, lo que alcanzaban captar o aprender para disfrutar del “Son” Montuno, único ritmo que lo requería, hasta que nuestra música evolucionó y llegaron el Songo (1969), y más tarde se rescató la Timba (1973).

En 1991 Cuba sufre las consecuencias de la caída del campo socialista europeo, se declara en el país lo que se llamó el período especial, con serias carencias. Eso provocó una imparable oleada de emigración cubana hacia Estados Unidos, Europa y restó de los continentes. Al mismo tiempo, los países más necesitados continuaron solicitando la solidaridad cubana (también en todos los continentes).

Entre algunas medidas que se tomaron, en 1996 nuestras autoridades vendieron la marca de ron Havana Club, que fue comprada a la firma francesa Pernold Ricard, quien disparó las ventas al punto de conquistar a empresarios estadounidenses y eso no gustó a Bacardí, quien tuvo una idea: como había una notable crecida de profesionales de música y danzas de Cuba en Italia, establece alianza con ron Martini

Los cubanos de a pie ajenos a eso, pasando mucho trabajo dentro y fuera de nuestra isla, durante esa década e inicios de este Siglo, entonces se repite mismo oportunismo, muy similar al de 1962, pero esta vez había que irse detrás de los cubanos asentados en Europa, a quienes ‘no se le podía permitir de ninguna manera’ que fueran reconocidos por bailadores del viejo ni del nuevo continente, ni de Asia. Para boicotear nuestros estilos, también había que dañar nuestra música.

Los vecinos de Cuba entienden que nuestro baile del Casino tiene que seguir llamándose ‘salsa’ y que ellos son los que tienen que ser protagonistas, otros tienen que tener la capital, otros son los embajadores, otros son los campeones y los que fabrican a los campeones con sumas de dinero que les mantengan en la cima, otros son los coleccionistas, otros son los historiadores, y otros son los que disponen qué es lo que se expedienta ante la UNESCO. En fin, a Cuba y los cubanos hay que mantenerlos en su eterna crisis, a la que ellos añaden su también bloqueo cultural.  

Como es algo que no pueden evitar los cubanos, porque no todos los bailadores llegan a ser engañados, sigue existiendo público a nuestro alrededor, y eso provoca que un reducido grupo de puertorriqueños venda un proyecto de división contra cubanos a ron Bacardí para evitarle decadencia frente Havana Club, nace lo que llamaron ‘salsa en línea’, atribuyéndose estilos de bailes popular y de cabaret cubanos antiguos y actuales.

el gran baile más importante de todcubanos, quienes lo han compartido y enseñado en todas partes con su nombre real, por diferentes generaciones de nuestros viajeros, se le impone el nombre de ‘salsa’, al igual que a nuestro “Son” Montuno, en contra de la voluntad de nuestros creadores y de nuestro pueblo en general.

Bailadores latinoamericanos lo bailan, pero por desconocimiento, lo asociaron al 

han hecho lo mismo que los músicos latinos hicieron en Nueva York, para poder subsistir con la música cubana: cambiarle el nombre en más de dos ocasiones, incluso a otros estilos creados por cubanos en años anteriores a 1950. Los primeros cambios ocurrieron por conflictos políticos (bloqueo de EE.UU contra Cuba 1962), el segundo cambio tras los enfrentamientos de Ron Bacardí contra Havana Club desde finds de años 1990s. Tras la crisis que sufre Cuba con la caída del campo socialista en 1991, las autoridades venden la marca Havana Club a una firma francesa, que dispara las ventas millonarias. 

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Incluso, también han cambiado nombre de estilos cubanos, llamándole ‘salsa en línea’, ‘mambo’ – ‘en 1’ – ‘en 2’ (on one – one two); estilos en los que se incluyen y que son realmente los pasos libres de nuestros bailarines de cabarets, marcaciones a contratiempo del «SON», etc.