Roberto Nápoles Castillo

Cantante, contrabajista y compositor. Célebre artista santiaguero, además de su larga trayectoria musical, despertaba la admiración de todos, porque con casi 100 años, cargaba aún su contrabajo y lo ponía a bailar con él.

SÍNTESIS BIOGRÁFICA
Nació en Santiago de Cuba (antigua provincia de Oriente), 29 de Abril de 1911 fallecio a las cinco de la tarde del 2 de Enero de 2011 en su ciudad natal.

Estudió solfeo con Electo Rosell (Chepín), y el contrabajo autodidácticamente. El hombre de orquestas y grupos renombrados, promotor nato de la música popular cubana o como muchos lo conocieron: “El Contrabajo que Baila”, por su forma característica de tocarlo.

El célebre artista santiaguero, además de su larga trayectoria musical, despertaba la admiración de todos, porque con casi un siglo sobre sus hombros, cargaba aún su contrabajo y lo ponía a bailar con él, durante sus incursiones con la Estudiantina Invasora, última de las agrupaciones en la que militó y de la que fue integrante de honor por derecho propio.

Nápoles no sólo era admirable por la constancia como instrumentista y por ejecutoria artística, sino por el carácter ejemplar y comunicativo con el que fascinó a medio mundo, y en especial a sus vecinos, en la avenida René Ramos Latour, en el santiaguero barrio de Los Hoyos.

TRAYECTORIA ARTÍSTICA
En 1923 fundó el Sexteto Tropical, con solo 12 años con el que se presentó en La Habana, anunciando la cerveza Tropical, y en 1927, la Estudiantina Invasora, con Manuel y Luis Valera; con esta agrupación estuvo hasta 1930; ese mismo año integró la The Peeper’s Jazz.

En 1931 su voz adorna la sonoridad de la reconocida Orquesta de Mariano Mercerón, de gira por Cuba hasta llegar al Teatro Nacional, en La Habana. En la década del 50, Dámaso Pérez Prado se presentó su orquesta en Santiago de Cuba, con él venían la vedette Blanquita Amaro y el cantante puertorriqueño Bobby Capó, pero le faltaba un bajista, plaza que cubrió Nápoles.

Este multifacético músico formó parte, además, de la orquesta Chepín-Chovén; con esta última trabajó en la Cadena Oriental de Radio, y en 1958, en La Habana, con la Banda de Chepín en el Canal 4 de Gaspar Pumarejo.

Recuerda Nápoles que fue el propio Chepín quien le sugiere asumir la responsabilidad del contrabajo, entonces se dedica a aprenderlo en profundidad y también el solfeo, conocimientos que le permiten brillar como vocalista y tocador de bajo y ayudar en otras agrupaciones del formato de la Estudiantina Invasora.

Tampoco se separa de la guitarra ni de los barrios, balcones y ventanales de Santiago de Cuba, sitios que conocen de las serenatas en que Nápoles es uno de los protagonistas. Las aptitudes de Nápoles como músico le permiten compartir el arte además con Isolina Carrillo, Orlando Contreras y Miguel Ángel Ortiz.

En 1959 regresó a Santiago de Cuba y en 1972, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque alienta el rescate de la Chepín-Chovén, a partir de los fundadores que existieran, ahí está Roberto Nápoles Castillo, nuevamente con su contrabajo. Y muestra de que el instrumento no le da ningún trabajo es el hecho de mantenerse en la orquesta hasta 1985, cuando llega la jubilación pero no el retiro al Chepín reorganizar la orquesta, vuelve a ser uno de sus miembros. En 1986 está de nuevo con su bajo en la que fue una de sus primeras creaciones: la Estudiantina Invasora.

El músico del barrio Los Hoyos (Santiago de Cuba) gustaba de compartir añoranzas cuando alguien lo visitaba en su hogar de la avenida René Ramos Latour. Y lógicamente nunca faltaron en esos encuentros ni la música ni las anécdotas acorde con el carácter emprendedor del contrabajista más célebre que haya tenido Santiago de Cuba. Como compositor también el arte le abrió las puertas. Muchas de sus obras sirvieron como soporte del triunfo a varias agrupaciones en décadas pretéritas y más actuales.

Siguió Nápoles aferrado a su contrabajo, a sus amistades, y a esa labor innata de trasmitir conocimientos a las nuevas generaciones de músicos, al barrio de Los Hoyos y a Santiago de Cuba, de ahí que su firma aparece en creaciones grabadas en la entonces RCA-Víctor y después en los Estudios Siboney de la EGREM, en su ciudad natal. Nápoles representó con orgullo a la música cubana en giras por países europeos, en Australia, en diversos países del continente americano.

Durante la velada en la que recibió el Escudo de la Ciudad y luego en infinidad de oportunidades siempre en medio de alguna celebración artística o sencillamente en la sala de su casa, Roberto Nápoles Castillo confesó que para él lo más placentero, cuando iba rumbo al siglo de existencia, eran las conversaciones con quienes cruzaban frente a su hogar y se detenían a saludarlo.

MUERTE
Muere en Santiago de Cuba el 2 de Enero de 2011 como consecuencia de una enfermedad respiratoria, a cuatro meses de cumplir cien años. Nápoles nunca dejó de ser el mismo músico juvenil, improvisador, creativo. Por eso se convirtió en paradigma, en orgullo para Cuba y en especial para Santiago de Cuba, la ciudad de sus amores, que lo despedió, cuando el cortejo fúnebre salió de la casa en el barrio de Los Hoyos y el Rey del Contrabajo continúe el camino que emprendió hacia la eternidad.

CONDECORACIONES
▪Placa José María Heredia
▪Medalla del Laureado
▪Orden Raúl Gómez García
▪El Escudo de la Ciudad de Santiago de Cuba

OBRAS
  • Azabache
  • Qué dirán ustedes
  • Negrita linda, ven
  • Palo ceiba
  • Cerca del arroyo
  • La danzonera ríe
FUENTE
  • ECURED
  • “Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba”. Instituto Cubano del Libro. Editorial Letras Cubanas, 2009.
  • Juevntud Rebelde.